ERELIM - Dragón - MAYO DE 2017


ERELIM

 

Mayo 2017

 

 

Soy Erelim, dragón de Fuego de la Tierra. Os saludo, seres humanos de la Tierra, llamas de Eternidad.

 

Ya he tenido la oportunidad de tratar con vosotros diferentes cosas. Mi intervención de hoy está en relación, como os podéis imaginar, con las Teofanías. Como sabéis, nuestra función sobre el ajuste de la Tierra, previa a su Ascensión y a su expansión, se ha terminado. A partir de ahora nos ocupamos, y por un breve espacio de tiempo, de regular los flujos de lava de los volcanes para armonizar dichos flujos. Tratamos de elevar la presión, que se ha ejercido debida al encerramiento, que existe en la capa intermedia de la Tierra.

 

El Fuego para nosotros, los dragones, es nuestro Elemento. Algunos pueblos extraterrestres pueden establecerse también dentro de los volcanes, sin ninguna dificultad. Hoy, en lo que os concierne a vosotros, pueblo humano de la Tierra, es posible y deseable que realicéis con nosotros, los dragones, y más allá de mi modesta presencia, sobre todo el pueblo de los dragones, los mecanismos de la Teofanía. Me refiero a aquellos de vosotros que no sólo estáis relacionados con el éxtasis y la beatitud de la Teofanía, sino también con el despliegue del Fuego Ígneo que corresponde a la elevación de vuestro Corazón Ascensional y la Liberación de una parte de vuestro cuerpo relativa a todo lo que se despliega en vuestro pecho.

 

Establecer una Teofanía con nosotros, y de la misma forma que para las hadas, podéis serviros de mi nombre o del nombre de otro dragón que os haya sido comunicado, para establecer la Teofanía. Nuestra Teofanía tiene una particularidad, como las de las hadas, que no es la ligereza y la belleza, sino el poder del Verbo y del Fuego, el Fuego Ígneo, el Fuego del Espíritu. Llamadnos ya, como experiencia y sacaréis algo de eso, pero, sobre todo, llamad cuando necesitéis, no ya sentir la Ligereza, sino el Fuego que eleva y que aclara la Verdad.

 

Nuestras Teofanías, como sabéis, más allá del acto de “corazón a corazón”, de “comunión”, elevará el Fuego Ígneo en vosotros y completará de alguna manera, a imagen de lo que hacemos ahora, no ya los agujeros de la tierra que hemos llevado a cabo, sino directamente sobre los volcanes… El proceso es análogo en vosotros. El fuego vital está sustituido por el Fuego Vibral; el Fuego Vibral se convierte en Fuego Ígneo, en su alquimia entre dos fuegos. Es ese Fuego Ígneo el que nosotros, los dragones, proponemos elevar en vosotros. Esa elevación no es un aligeramiento sino una densificación del Espíritu, dentro incluso de vuestro plano de manifestación, para colocaros, de alguna manera, bajo la dirección de vuestro Espíritu, es decir, la Eternidad ya sea en vuestra conciencia y en la Infinita Presencia, como en vuestro cuerpo físico o como en la totalidad de vuestra conciencia.

 

El Fuego Ígneo pone en funcionamiento el vehículo ascensional y puede también poner en funcionamiento lo que os ha propuesto Metatrón, relativo a la impulsión Metatrónica. El Fuego Ígneo viene a consumir ciertas resistencias, pero no en el nivel del alma o del Espíritu -que no existen-, sino más bien en el entrelazamiento del alma y el Espíritu, para actuar directamente sobre vuestro pecho con estos diferentes fuegos. El Fuego Ígneo, el Fuego del Espíritu, en el transcurso de las Teofanías, permitirá liberar, de algún modo, los últimos elementos no liberados en vuestro pecho que afectan a la alquimia entre vuestro cuerpo físico y esa zona de vuestro cuerpo de Êtreté.

 

No se trata solo de una acción tal y como os propuse durante mi última intervención relativa a nuestra acción dentro de vosotros. No se trata ya de un contacto tal y como lo habéis podido vivir al venir a visitarnos o cuando os hemos visitado en vuestras casas. Esta vez, no se trata de una simpatía que nace de vuestro linaje de Fuego; se trata de un acto particular que corresponde a lo que realizamos en los volcanes, es decir, un ajuste y una armonización de los diferentes fuegos en vuestro pecho.

 

Eso permitirá hacer resonar, de manera más viva y más evidente, vuestro corazón de Êtreté, el famoso tetraquishexaedro que, por supuesto nosotros, los dragones, tenemos idéntico al vuestro. La coloración de nuestra Teofanía es, por tanto, fijar las alquimias que se producen en este mismo momento en vuestro pecho y antes de la Llamada de María.

 

Estas Teofanías no pueden ser espontáneas, a diferencia de las Teofanías espontáneas que podéis establecer entre vosotros y que se establecen solas. Estas son Teofanías que calificaría de programadas, como las de María, con la diferencia que sois vosotros quienes las planificáis. Os aconsejo, además, para realizarlas, elegir una postura extendida y cómoda. Debido a las vibraciones generadas, no es deseable permanecer sentado sino en posición extendida, con los brazos y las piernas no cruzados y, por supuesto, vuestros ojos cerrados.

 

Nuestras Teofanías se realizan también, de manera casi instantánea, pero su duración podrá pareceros a veces, un poco larga; la alquimia de los Fuegos en vuestro pecho, se desarrolla en tiempos sucesivos, etapa por etapa, a lo largo de una Teofanía, lo que toma, en términos de duración de tiempo, algo más que las Teofanías habituales o espontáneas que hacéis entre vosotros. La duración es ciertamente menor que las Teofanías programadas de María y de la Confederación Intergaláctica de los Mundos Libres. Diría que el ideal sería permanecer así tendidos, durante unos quince minutos. No excedáis ese tiempo; lo veréis como una exigencia, aunque el proceso no haya terminado, para no se queme de forma innecesaria, nada más que los aspectos físicos de vuestro cuerpo.

 

El proceso de la Teofanía con nosotros, los dragones, será similar -vosotros lo viviréis-, a la impulsión Metatrónica, pero esta no va a tener lugar en la Puerta KI-RIS-TI, sino en el centro del Triángulo de la Tri-Unidad, es decir, precisamente entre el corazón y la Puerta ER, sobre esta línea, esta zona tanto a nivel cutáneo como en el interior de vuestro corazón.

 

La Teofanía realizada con nosotros es un Fuego. Ese Fuego, como ya he dicho, tiene una acción preferencial sobre la alquimia de los tres Fuegos y la alquimia física de vuestro pecho. Este Fuego puede también, en ciertos casos, volverse sensible a través del calor, tanto en el corazón, como en una de las coronas y también en la cabeza. Y, además -pero eso no puedo garantizar que se produzca durante la primera Teofanía con nosotros ni ulteriormente, sino según una secuencia que es única y diferente para cada uno-, el tercer lugar es, por supuesto, vuestro sacro.

 

A través de este triple nivel, es como se realiza en vosotros la alquimia, en vuestro pecho, del fuego vital, del Fuego Vibral y del Fuego Ígneo, conduciéndoos al Fuego del Éter primordial que corresponde, en parte, a lo que ha expresado el Hada que ha intervenido antes que yo. No hay secuencias específicas ni intervalos que respetar, porque eso depende de cada uno de vosotros, de vuestras intenciones, de lo que vivís y experimentáis en estos momentos.

 

Nuestras Teofanías no están destinadas para todos los que estáis despiertos, sino que depende de todo vuestro cuerpo de Êtreté y de las diferentes vibraciones que es portador, y eso está directamente relacionado con vuestros orígenes y con vuestros linajes.

 

Estas Teofanías están por tanto destinadas, como en los volcanes, a regular la intensidad del Fuego y la intensidad de los procesos de transubstanciación de vuestro cuerpo físico hacia vuestro cuerpo de Êtreté, permitiendo acelerar el movimiento de transformación de lo que se ha llamado “carbono” o “carbonado” y “sílice”, haciendo que la sílice prevalezca, como sabéis, progresivamente sobre el carbono. Os recuerdo que el magma de los volcanes está constituido esencialmente de la sílice en fusión que verdaderamente es uno de los elementos esenciales

 

Por supuesto, los encuentros con nosotros en la naturaleza, son siempre posibles y experimentables hasta la saciedad según vuestros deseos. La Teofanía del corazón no tiene que ser realizada allí en nuestros lugares de encuentro, en nuestras comunidades, sino preferencialmente en vuestras casas. A diferencia de las hadas, no hay horario privilegiado, no hay día privilegiado y, repito, no hay intervalo porque cada intervalo será diferente para cada uno de vosotros. Algunos no sentiréis la necesidad de realizar una Teofanía con nosotros; no vayáis en contra de lo que sentís. No se trata de hacer una experiencia para ver, sino más bien una alquimia de los Fuegos, como he dicho; y esta alquimia de los fuegos, repito, es diferente para cada uno de vosotros, en resonancia directa con vuestro origen estelar y vuestros linajes.

 

Esta comunión de “corazón a corazón” no es superponible a lo que habéis podido vivir durante nuestros contactos y encuentros. El proceso está directamente vinculado, no a nuestra especificidad, sino más bien a la resonancia de nuestro corazón de Êtreté con vuestro corazón de Êtreté y, por tanto, independientemente de las características que nosotros tenemos aquí en este mundo y os reenvío directamente el Fuego de la Creación, a la primera manifestación, que anticipa y prepara el momento de vuestro “asa planeta final”, pero también la Llamada de María.

 

No es cuestión de ligereza, sino más bien aquí, con nosotros, de intensidad y potencia. Por otra parte, preciso que la Teofanía, durante quince minutos, puede ser interrumpida antes, en caso de una percepción exagerada del Fuego, sea el que sea: “calor”, “hormigueo”, “sofoco”, subida del calor hasta la cabeza. Esta subida del Fuego hasta la cabeza corresponde también, a uno de los niveles en los que la Teofanía y la comunión pueden tener acción. Pero al principio, cuidad que esta alquimia propia de nuestras Teofanías, tengan lugar en el pecho, pero no en el sacro o en la cabeza, lo que quiere decir que, si hay una liberación de Fuego, por la importancia de la Teofanía, es recomendable detener la Teofanía por vosotros mismos, más que dejar a ese Fuego, abarcar los tres niveles de golpe; el momento del “asa planeta final” no ha llegado todavía, por supuesto.

 

Este fuego, como he dicho, es un Fuego que pretende transubstanciar vuestra materia, vuestro cuerpo físico y ayudaros al proceso de apertura vinculado a vuestra liberación en el momento de la Llamada de María o de manera más general, en el momento del “asa planeta final”.

 

Esto es lo que tenía que comunicaros; es muy corto y dedicaré el resto de mi intervención a vuestras preguntas relativas a estas Teofanías con nosotros, los dragones. Si hay necesidad de precisar lo que sea no lo dudéis en plantearlo.

 

…Silencio…

 

Preciso también que si durante una Teofanía, el Fuego se desborda rápidamente hacia la cabeza o hacia el sacro, detengáis la Teofanía y restablezcáis una Teofanía, por ejemplo, con las hadas o con María -las hadas por la ligereza, María por el Agua-, para ajustar entonces la dosis suministrada por nuestra Teofanía, a algo más equilibrado y más equilibrador. El proceso será diferente para cada uno de vosotros, requerirá una conducta diferente también y no será la misma cada vez. Os atañe a vosotros ver lo que ocurre y decidir.

 

Pregunta: Al principio de la Teofanía, sentí pesos en los pies. ¿Es debido a la Teofanía?

 

Sí. Ya sabéis que los vínculos en los tobillos y en las muñecas se reactivan en algunos de vosotros para que no entréis en el proceso del “asa planeta final”, antes de la hora. Esto no es una intimidación para impediros partir, entre comillas, sino para evitar que el proceso de Liberación o de Ascensión que os concierne, no se termine enseguida, sino que siga su ritmo, o al menos, hasta la Llamada de María.

 

Por otra parte, podréis constatar que, durante vuestras Teofanías con nosotros, existe la posibilidad de sentir frecuentemente los brazaletes en los tobillos y también en las muñecas. Eso también permitirá limitar la expansión del fuego del Espíritu, del Fuego Ígneo, más allá del nivel establecido durante la Teofanía.

 

Pregunta: Al principio de esta Teofanía he sentido un intenso calor en el sacro, en KI-RIS-TI y en los omóplatos.

 

Eso está relacionado con mi Presencia. No te preocupes, cuando realices la Teofanía en posición extendida -por eso aquí, en este lugar, vuestra postura no es la requerida-, te darás cuenta que, aunque el Fuego emerja al mismo tiempo en el sacro, subirá rápidamente al Corazón. Solo si desciende al sacro, será el momento de detener la Teofanía. Pero vuestra postura sentada, que es la vuestra en este momento… Además, yo recomendaría estar en posición extendida, para evitar que el Fuego se eleve o descienda demasiado rápido, a la cabeza o al sacro.

 

Pregunta: Este Fuego, ¿se manifiesta también por un crecimiento en el ritmo cardíaco?

 

Sí. Si el corazón se acelera demasiado, es decir, más de 120 pulsaciones/minuto, es deseable también, diferir la Teofanía o cambiar la Teofanía. Sois vosotros los que debéis regular el mecanismo o cambiar de manera más precisa; os he dado algunos elementos; las hadas os han dado otros relativos a sus particularidades en estas comuniones o Teofanías. Cada uno debe vivir eso si lo siente, y adaptarse a esas sensaciones, si lo experimentan. Si el Fuego es demasiado intenso, poned “ligereza” o poned “Agua”. Cuando digo “poned Agua”, se trata también de aplicar agua sobre ciertas zonas del cuerpo, lavaros las manos y los pies, por ejemplo, o elegir una Teofanía vinculada al elemento Agua, es decir, María u otras Estrellas vinculadas a ese Elemento, o también a las hadas que, por su ligereza y su constitución, se encargarán de los Fuegos, en su Teofanía, y, por tanto, limitarán su expansión demasiado rápida en ese proceso alquímico.

 

Pregunta: Esta mañana, tumbado en la hierba en su lugar, he sentido un calor en el sacro. ¿Era efecto de una Teofanía o algo distinto?

 

Era otra cosa. La Teofanía, como sabéis, pasa por el Corazón, aunque después haya un escape a los otros dos niveles. Por el contrario, cuando te acuestas en el suelo, en la naturaleza, e incluso fuera del lugar donde vive nuestra comunidad, vais a sentir cosas diferentes de lo que se produce cuando se tiene los pies en el suelo, sentado o de pie. Efectivamente vais a sentir el Fuego de la Tierra, es decir, en el sacro. Os he hablado ahora de vuestras Teofanías en posición extendida y en vuestra casa, en vuestra cama, más que en el suelo de la naturaleza, porque entonces, en ese momento, el Fuego de la Tierra se activará en el sacro, incluso en posición extendida.

 

…Silencio…

 

¿Tenéis otras preguntas relativas al proceso de nuestras Teofanías que he venido a describir?

 

Pregunta: ¿Qué linajes están más afectados por las Teofanías con vosotros?

 

Si sois portadores de un linaje depredador, es totalmente apropiado e incluso muy recomendable. Ahora, no hay más linajes apropiados u orígenes estelares indicados; solo si uno de vuestros linajes está relacionado necesariamente con el mundo de los dragones o de los Dracos, aunque esas cosas sean profundamente diferentes, entonces la teofanía con nosotros está especialmente indicada. Para los demás, os incumbe a vosotros experimentar, observar y concluir lo que hay que concluir. No puedo precisar más, pero os aconsejo de todos modos, que hagáis al menos una vez, la experiencia. En el curso de esta experiencia de Teofanía, decidiréis en función de lo que habéis vivido, en función de los resultados, si es deseable o no, continuar.

 

Para muchos de vosotros, una Teofanía bastará para activar totalmente lo que deba activarse al nivel del corazón y rápidamente repercutirá en el sacro y en la cabeza, especialmente si existe un vosotros un linaje vinculado a la depredación. No hablo de vuestra persona o de vuestro camino en este mundo, sino de vuestros linajes y de vuestro origen estelar. La cantidad es variable también para cada uno, la frecuencia también; no hay horario a diferencia con las hadas, no hay momento privilegiado; solo hay un resultado que percibiréis en el momento en que se produce la Teofanía con nosotros, por la resonancia con las diferentes partes del cuerpo.

 

Si respetáis lo que he dicho durante mi intervención, no hay ningún riesgo de vivir el “asa planeta” enseguida. Os recomiendo también, después de las Teofanías con nosotros, que toméis un gran vaso de agua, antes y después. Eso no es indispensable, pero permitirá vivir nuestras Teofanías de forma más armoniosa para vuestras estructuras físicas y vuestras estructuras del Êtreté.

 

Pregunta: ¿Hay que respetar un tiempo mínimo entre dos Teofanías con el pueblo de los dragones?

 

No. Eso depende de lo que sintáis, de lo que viváis y de los resultados. Diría que puede hacerse hasta el extremo de varias veces al día si no sentís nada y el Fuego no se desborda. Puede ser una sola vez, así como espaciado por un día o una semana, pero raramente más. No olvidéis que apenas tenéis tiempo de las Radiaciones Arcangélicas, por tanto, el número de veces, será limitado. Os atañe a vosotros administrar completamente y con toda autonomía, estas Teofanías. Ellas no son indispensables, pero son específicas de lo que he dicho, un poco como os han dicho las hadas con referencia a ellas.

 

…Silencio…

 

Si no tenéis otras preguntas sobre el proceso que os he expuesto, va a ser tiempo para mí, de saludaros. Os trasmito con felicidad, mis saludos. Honro vuestra Presencia, rindo gracia a vuestra escucha y canto con vosotros vuestra liberación. Soy Erelim de Fuego de la Tierra.

 

…Silencio…

 

Antes de desaparecer, permitidme añadir un punto que he omitido. Podéis llamar a Erelim, pero a diferencia de las hadas, no os pido que especifiquéis mi nombre porque somos muchos más que las hadas, así que llamad simplemente “dragón” y no solamente Erelim. Gracias.

 

 

 

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